Padre, que no nos despistemos, ni perdamos el tiempo; tú nos has regalado a Jesús, y por eso te damos las gracias.
En este día, el más hermoso de mi vida, ¡Oh mi buen Jesús! pongo mi alma y la de aquellos a quienes amo bajo tu divina protección.
Jesús: en este día tan importante, te pido que me des un corazón grande para comprender el gran amor que me tienes y que nunca me aleje del camino que nos señalaste y si me desvío sepa volver.
Que este encuentro con Jesús sea para mí , fuente de luz en el camino de mi vida...
Dulcísimo Jesús., tú que eres la verdad y la luz, ilumina mi alma por siempre dándole la eterna pureza de la divina bondad al hogar de mis padres y seres queridos tu protección y bendición.
Hoy es un día especial en mis ojos brilla una luz es que recibo en mi alma con todo amor al niño Jesús.
En este hermoso día en que Dios me une en Santa Comunión desearía junto a mis padres poder compartir mi alegría con ustedes.
Haz Jesús mío, que la pureza que hoy invade mi alma sea la que siga mis actos, en el curso de mi vida.
Gracias por acercarnos más a Jesús y tener la oportunidad de ser tan buenos como él.
Nunca sonaron tan alegres como esta mañana las campanas de mi parroquia, era un repiqueteo festivo que anunciaba nuestro júbilo en el día que recibí a Jesús.
Dulce jesús en este día en que vengo a tí por primera vez endecidme y bendecid a los que amo.